Al servicio de los siervos

Como movimiento mundial de seguidores de Jesús, no solo amamos y cuidamos de quienes aún no han oído hablar del amor de Cristo, sino que también lo hacemos entre nosotros y con todos los que se unen a nuestra causa. La luz de Cristo puede resplandecer en nuestra comunidad cuando servimos a otros que sirven en Su misión.

 

Esta actitud de amor y consideración no solo es evidente en nuestra oración, adoración e interacción, sino también en nuestros sistemas, procesos y estructuras. Nuestro liderazgo se ve en nuestro amor, trabajo y vida, además de nuestras finanzas y recursos.

Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.

Efesios 2:10 (NVI)